Una historia que comenzó hace más de 35 años
Hace más de tres décadas, Francesca y Carlo Romano abrían cada mañana una pequeña tienda de ropa en la Costa Amalfitana. No era solo un negocio; era un lugar donde cada clienta era recibida con cercanía, dedicación y la ilusión de hacerla sentir especial.
Entre telas, costuras y el esfuerzo diario crecí yo, Giulia. Allí aprendí que una prenda no solo viste, sino que puede transmitir confianza, elegancia y seguridad.
Tras el fallecimiento de mi padre, mi madre y yo comenzamos una nueva etapa en España. Fue entonces cuando decidimos convertir todo aquello que él nos enseñó en un proyecto que mantuviera vivo su legado.
Así nació Lucia Romano, el nombre que mi padre siempre soñó para mí y el homenaje más bonito que podíamos dedicarle.
Hoy seguimos diseñando cada colección con el mismo propósito con el que todo empezó: crear prendas que hagan sentir bien a quien las lleva.
Porque la verdadera elegancia empieza cuando te sientes tú misma.

